Qué es
La endodoncia, en concreto.
La endodoncia — también llamada tratamiento de conductos — es un procedimiento clínico que limpia, desinfecta y sella el sistema de conductos radiculares de un diente comprometido por caries profunda, trauma o infección pulpar. Es la alternativa conservadora que mantiene la pieza propia en boca.
Cuando hay posibilidad clínica real de salvar el diente, el diente propio gana siempre. La pieza natural tiene receptores propioceptivos, raíz adaptada al hueso y relación funcional con los dientes vecinos que ningún implante reemplaza al 100%. Por eso la endodoncia bien indicada es siempre primera línea antes de planificar una extracción.
En BGA Odontología Integral la endodoncia es la especialidad declarada del Dr. Diego H. Barbenza, con formación específica por la Universidad de Buenos Aires. 25 años haciendo tratamientos de conductos en este mismo consultorio de Palermo — el criterio clínico se afina con tiempo y volumen real de casos.
Cómo lo hacemos
El protocolo BGA de endodoncia.
Empezamos por el diagnóstico clínico y radiográfico: evaluación de síntomas, vitalidad pulpar, estado periapical, anatomía de los conductos. Una endodoncia bien indicada arranca por entender exactamente qué pasa adentro de la pieza antes de tocarla.
Con el diagnóstico claro se define el plan endodóntico: número de sesiones (en piezas anteriores típicamente una sola sesión; en molares con conductos complejos pueden requerir dos), tipo de anestesia, materiales de obturación radicular, restauración posterior. Te lo explicamos antes de empezar.
La sesión clínica se hace con anestesia local en el mismo consultorio. Aislamos la pieza con dique de goma para mantener el campo limpio, accedemos a la cámara pulpar, instrumentamos los conductos con limas mecanizadas y soluciones irrigantes, y sellamos con gutapercha y cemento endodóntico. Tiempo promedio: 60 a 90 minutos por pieza simple.
Una vez terminada la endodoncia, planificamos la restauración definitiva. Las piezas posteriores endodonciadas típicamente requieren una corona protectora para evitar fracturas a largo plazo — la corona se planifica como parte del mismo plan clínico. Las piezas anteriores pueden restaurarse con resina compuesta o carilla según el caso.
Lo que se sostiene desde 1998: endodoncia bien hecha de entrada evita problemas a 5 y 10 años. Cuando el conducto queda sellado con criterio y la pieza se restaura adecuadamente, el diente endodonciado puede durar décadas en función normal.
Una endodoncia bien hecha es invisible. El paciente vuelve a usar el diente con normalidad y deja de pensar en él — eso es el éxito clínico real.
— Filosofía clínica BGA
Cuándo está indicado
Indicaciones de tratamiento de conductos.
La endodoncia tiene indicación clara en estas situaciones clínicas:
- Dolor dental espontáneo sostenido, especialmente nocturno, sin causa externa identificable.
- Sensibilidad prolongada al frío o calor que persiste varios segundos después de retirado el estímulo.
- Caries profunda que llega a la cámara pulpar visible en radiografía.
- Fractura dental que expone la pulpa o compromete la vitalidad de la pieza.
- Trauma dental con cambio de color visible en la corona del diente (pulpa necrótica).
- Lesión periapical detectable en radiografía (imagen radiolúcida apical) con o sin sintomatología.
- Pieza con tratamiento previo fallido que requiere retratamiento endodóntico.
En la consulta de evaluación se confirma la indicación con pruebas de vitalidad y radiografía. Hay situaciones donde la endodoncia es la solución y hay situaciones donde el diente ya no es recuperable y conviene planificar implante. El criterio profesional define cada caso.