Empecemos por lo importante
Cuándo el dolor no espera a mañana.
La mayoría de los dolores dentales se resuelven con un turno en el consultorio. Pero hay un grupo chico de situaciones donde la consulta odontológica no es el lugar: hay que ir a una guardia hospitalaria, en el momento. Te las ponemos primero porque si es tu caso, el resto de esta página puede esperar.
- Hinchazón que se extiende hacia el ojo, el cuello o debajo de la lengua.
- Fiebre acompañando al dolor dental.
- Dificultad para tragar, para abrir la boca o para respirar.
- Un golpe que dejó un diente movido, desplazado o fuera de su lugar.
- Un dolor que no cede con nada y te impide dormir por completo.
Una infección dental que empieza a extenderse por los tejidos de la cara y el cuello deja de ser un problema odontológico y pasa a ser un cuadro que necesita atención médica inmediata. Es poco frecuente, pero cuando pasa, las horas cuentan. Ante cualquiera de esos cinco puntos: guardia.
Si no es ninguno de esos casos, seguí leyendo: probablemente lo que tenés tenga una explicación bastante concreta.
Qué te está diciendo
No todos los dolores son lo mismo.
El tipo de dolor, cuánto dura y qué lo dispara orientan bastante sobre qué está pasando. Esto no reemplaza el diagnóstico — hace falta ver la pieza y una radiografía — pero te da una idea de con qué estás lidiando:
- Punzada corta con el frío o el dulce, que se va apenas sacás el estímulo. Suele ser sensibilidad o una caries que todavía no llegó al nervio. Es el mejor momento para tratarla: cuanto antes, más simple.
- Dolor que sigue varios segundos después del frío, aparece solo y empeora de noche o al acostarte. Es el patrón típico del compromiso del nervio, y suele terminar en endodoncia. El dolor nocturno tiene explicación: al acostarte aumenta la presión dentro de la cámara pulpar.
- Duele al morder, bien localizado, y sentís el diente "más alto". Suele indicar inflamación alrededor de la raíz, una fisura o una restauración que quedó en contacto prematuro.
- Encía inflamada, que sangra, con mal gusto o mal aliento. Apunta al tejido que sostiene al diente más que al diente mismo: territorio de la periodoncia.
- Dolor atrás de todo, con la encía hinchada y cuesta abrir la boca. Es el cuadro clásico de la muela del juicio que está saliendo o quedó semi cubierta: cirugía de 3.os molares.
- Molestia sorda al despertar, en varios dientes a la vez, con la mandíbula cansada. Es el patrón del bruxismo: no es una pieza enferma, es carga acumulada durante la noche.
Cuando un dolor fuerte se va de golpe y no vuelve, no siempre es buena noticia: a veces el nervio terminó de morir. Duele menos y el problema sigue avanzando, ahora en silencio.
— Dr. Diego H. Barbenza
Mientras tanto
Qué podés hacer hasta la consulta.
Son medidas para pasar el rato, no tratamientos. Ninguna resuelve la causa, pero todas ayudan a llegar mejor al turno:
- Enjuagues con agua tibia y sal, suaves, varias veces al día.
- Frío por fuera de la mejilla, en intervalos cortos, sobre todo si hay hinchazón.
- Dormir con la cabeza más alta. Baja la presión en la zona y suele mejorar el dolor nocturno.
- Masticá del otro lado y evitá lo muy frío, muy caliente y muy dulce.
- Mantené la zona limpia, incluso si molesta: los restos de comida alrededor de una encía inflamada empeoran el cuadro.
Sobre los medicamentos, dos cosas concretas. Si ya usás habitualmente algún analgésico de venta libre, seguí la indicación de su prospecto. Y los antibióticos no se automedican: no calman el dolor dental, no reemplazan al tratamiento, y tomarlos sin indicación puede enmascarar el cuadro y complicar lo que venga después. Si hacen falta, los indica el profesional después de ver qué pasa.
Conviene evitar
Tres cosas que empeoran el cuadro.
Circulan hace décadas y las seguimos viendo en el sillón:
- Apoyar una aspirina sobre la encía. No actúa por contacto y sí quema la mucósa: al dolor original se le suma una úlcera química.
- Calor sobre la cara cuando hay hinchazón. La bolsa de agua caliente alivia unos minutos y después favorece que la infección se extienda. Si hay hinchazón, frío.
- Esperar a que pase solo. El dolor dental que cede sin tratamiento casi nunca es un problema resuelto. Es la parte del proceso donde deja de doler, no donde se cura.
En el consultorio
Cómo lo resolvemos en BGA.
La consulta por dolor arranca igual siempre: ubicar la pieza y entender por qué duele. Examen clínico, pruebas de vitalidad y radiografía. Suena obvio, pero el dolor dental se irradia y la muela que duele no siempre es la que tiene el problema.
Con el diagnóstico hecho, lo primero es sacarte el dolor. Después se planifica el tratamiento que corresponda, y te explicamos las opciones antes de empezar: qué implica cada una, en cuántas sesiones y con qué costo. Trabajamos con planes de pago propios, armados según el caso.
Cuando hay posibilidad clínica real de conservar la pieza, la conservamos: el diente propio tiene una relación con el hueso y con los dientes vecinos que ninguna solución posterior reproduce del todo. Es el criterio con el que trabajamos en este mismo consultorio de Palermo desde 1998.
Cómo contactarnos
Con qué te vas a encontrar.
Somos un consultorio de dos profesionales, no una guardia de 24 horas, y preferimos decirlo antes de que nos escribas a las tres de la mañana esperando respuesta.
Escribinos por WhatsApp al 11 6617-6001 contándonos qué te pasa. Te respondemos dentro del horario de atención y, si el cuadro lo amerita, buscamos lugar ese mismo día. Atendemos lunes desde las 14, martes y jueves de 9:30 a 12:30 y de 14 a 19, y miércoles de 9:30 a 11:30, en Dr. Emilio Ravignani 2323, Palermo.
Y si mientras tanto aparece alguna de las señales del principio de esta página, no nos esperes: guardia.